JUDIT MASCÓ

Oxigen es un regalo que me hago siempre que lo necesito

Oxigen es mucho más que un centro de estética y bienestar. Para mí que hace ya más de 10 años que voy con regularidad, es un lugar donde me siento a gusto. Sé que al llegar de algún largo viaje o periodo de intenso trabajo, estará Estrella, su directora y alma de Oxigen, y su equipo esperándome con alguna buena propuesta, ya sea un masaje antiestrés o un drenaje circulatorio y linfático para mis piernas.

La verdad es que soy de las que piensa que los masajes y los cuidados de uno mismo no deberían ser tomados como grandes lujos, si no como momentos de encuentro con uno mismo donde saber desacelerar el ritmo de vida que llevamos, nos dará una mejor calidad de vida y nos hará subir la autoestima. Siempre que me preguntan como hago para compaginar trabajo y familia, contesto que es cuidándome primero yo misma para después dar lo mejor de mi frente a mis hijas, mi pareja y por supuesto en el trabajo. Además, ¿porqué pensar que darse un masaje semanal o quincenal es un gran lujo?

Hay escritos que revelan que ya en el 3.000 a.C. se utilizaban los masajes en las antiguas civilizaciones hindúes, egipcias, chinas y más tarde romanas y griegas, para aliviar migrañas, combatir síntomas de agotamiento, facilitar el parto sin dolor o remediar dolores en algún miembro. Así es que no es una tontería de nuestros tiempos, todo lo contrario. Tengo claro que recibir un buen masaje es una de las acciones más placenteras y beneficiosas que podemos experimentar, tanto para el cuerpo como para la mente.

Me gusta dedicarme tiempo para mí misma, tan escaso a veces, y poder contar con Oxigen, es un regalo que me hago siempre que lo necesito.

Gracias por vuestra siempre sonrisa y profesionalidad. Gracias por vuestro trato discreto y vuestro saber hacer.

.